Validar emociones no es consentirlo todo
En muchos hogares, la validación emocional se ha convertido en una palabra confusa. Algunos padres la asocian con dejar hacer, con evitar conflictos o con ceder para que el niño no llore. Otros, al revés, la rechazan porque sienten que pone en riesgo los límites. Pero validar emociones no


