Por qué repetir lo que siente un niño calma más que explicarle lo que pasa
Cuando un niño está desbordado, muchos adultos hacemos lo mismo casi sin pensarlo: explicamos. Decimos por qué no ha pasado nada, qué debería hacer o cómo podría sentirse mejor. Y aun así, el llanto sigue, el enfado crece o el niño se cierra más. En esos momentos, no es
Cómo ayudar a un niño a poner nombre a lo que siente (sin forzarlo a hablar)
Hay momentos en los que un niño está claramente mal… pero no sabe decir por qué. Llora, se enfada o se bloquea, y cuando le preguntamos “¿qué te pasa?” no hay respuesta. Muchas veces no es que no quiera explicarse: es que todavía no puede. Acompañar emocionalmente no empieza



