Emociones intensas no significan niños difíciles
Hay niños que sienten fuerte. Mucho. Todo parece vivirlo a lo grande: la alegría, la frustración, el enfado, la tristeza. Y cuando eso ocurre, es fácil que aparezca una etiqueta que pesa más de lo que parece: “es un niño difícil”. A veces la decimos en voz baja. Otras


