crianza emocional

Reflexión: nadie nos enseñó a acompañar emociones

Con el tiempo, muchos padres llegan a una conclusión parecida: nadie nos enseñó a acompañar emociones. No de forma práctica, no en lo cotidiano, no cuando las cosas se ponen difíciles. Aprendimos normas, aprendimos a comportarnos, aprendimos a controlar lo que se veía desde fuera. Pero pocas veces alguien

  • Niño observando tranquilamente por la ventana en casa, mostrando un momento de reflexión emocional.

Emociones intensas no significan niños difíciles

Hay niños que sienten fuerte. Mucho. Todo parece vivirlo a lo grande: la alegría, la frustración, el enfado, la tristeza. Y cuando eso ocurre, es fácil que aparezca una etiqueta que pesa más de lo que parece: “es un niño difícil”. A veces la decimos en voz baja. Otras