Reflexión: nadie nos enseñó a acompañar emociones
Con el tiempo, muchos padres llegan a una conclusión parecida: nadie nos enseñó a acompañar emociones. No de forma práctica, no en lo cotidiano, no cuando las cosas se ponen difíciles. Aprendimos normas, aprendimos a comportarnos, aprendimos a controlar lo que se veía desde fuera. Pero pocas veces alguien


