acompañar emociones

Reflexión: nadie nos enseñó a acompañar emociones

Con el tiempo, muchos padres llegan a una conclusión parecida: nadie nos enseñó a acompañar emociones. No de forma práctica, no en lo cotidiano, no cuando las cosas se ponen difíciles. Aprendimos normas, aprendimos a comportarnos, aprendimos a controlar lo que se veía desde fuera. Pero pocas veces alguien

¿Debo distraer o acompañar una emoción intensa?

Esta duda no aparece en un momento tranquilo. Aparece cuando el niño ya está llorando fuerte, cuando algo no salió como esperaba y el ambiente se tensa. El adulto se queda un segundo parado, con esa sensación tan conocida de tener que decidir rápido. ¿Cambio de tema para que